Viajar a España en una guitarra

Camilo Rodríguez
Escritor

Mi hermano David le preguntó a una guía en Madrid que si él podía visitar Toledo en un día. La guía le contestó, “puedes pasar en Toledo un día, un año o una vida. Toledo es una ciudad intensa”. Eso pasa con España entero. Es un país mágico, que atraviesa la piel, que recorre el alma de uno con sólo meterse por los ojos o los oídos. Por esas dichas de ser periodista, que es la forma más divertida de ser pobre, recorrí España de lado a lado en bus y en tren, de Barcelona a Santiago de Compostela, de la frontera con Francia a Córdoba y Granada, tomando fotos de santuarios marianos y de cuanto pude ver, para un libro que llamaré “Descubrir España”, como antes publiqué uno de Nicaragua y como tengo otros dos en camino, uno de Italia y otro de Corea del Sur. Lo cierto es que España se me vino embarrada en la piel. Se me vino tatuada en el espíritu. Lamenté no haber ido a los 20 años, y no haber estudiado periodismo allá, donde la tele, la radio y sobre todo la prensa escrita, es intensidad, poesía, belleza… Hasta una narración de futbol por la radio tiene un sabor especial. Hasta una crítica de toros parece un cuento. La prensa escrita española es literatura pura. Ahora tengo la dicha de volver a España todos los martes por la noche, porque se presenta en Estación Atocha Giovanni Rodríguez con su guitarra a cuestas y hace un recorrido por la música española. Lo he escuchado dos martes y me parece un espectáculo mayor. Es muy serio, muy intenso, como España, y se le nota su entrega. Giovanni nació en San José el 24 de marzo de 1960, hijo de don Edwin Rodríguez y doña Carmen Julia Segura. El papá era ebanista y la mamá, ama de casa. Creció en Tibás y estudió en el Conservatorio de Castella, desde primer grado. Fue un niño prodigio de la guitarra. En su época estudiaron ahí muchachos que luego han sido artistas muy destacados, como Jiménez Deredia, William Porras, Jordi Antich, José Aurelio Castillo, Gustavo Rojas, Marta Ávila y  las hermanas Barquero, Amelia, Luci y Zamira. Desde que estaba en tercer año del colegio, Giovanni se convirtió en profesor de guitarra, porque se fue el profesor Valentín Bielsa, español, su segundo gran maestro. La primera fue María Luisa Adino, argentina, quien huyó de la dictadura en su país y dio clases aquí cuando Giovanni era un niño. La magia de Adino atrapó a Giovanni a los 7 años. También le dio clases el chileno Juan Enrique Reitze, quien ahora es director del Conservatorio de Hamburgo. Giovanni se fue para España en el 79 y se graduó del Real Conservatorio Superior de Música de Madrid. Vivió allá 23 años. Trabajó con Rocío Durcal, Rocío Jurado, Isabel Pantoja, Carmen Sevilla, María Dolores Pradera, Angela Carrasco, Jairo y Julio Zabala. Volvió a Costa Rica en el 2001 y ha producido cuatro discos. Ahora, su herencia española, la marca de fierro que dejó ese país en su piel y su espíritu nos llega todos los martes en Estación Atocha. Es un artista entusiasta y un gran profesional. Se toma muy en serio su trabajo. Se le nota. Y se hace acompañar de otros grandes artistas nuestros. El primer martes lo acompañó el cantautor Rodolfo Emilio Morales, un gran poeta de la música. El martes siguiente, Ricardo Padilla, el fuego que canta. Escuchar a Giovanni con su guitarra es trasladarse a España, a sus calles, sus comidas, sus olores, sus guiños, su luz… En Estación Atocha, todo se viste de fiesta con él. Es un espectáculo de lujo. No se lo pierda. Viaje a España con nosotros.


Escribanos a : WWW.ESTACIONATOCHA.COM