Amanda Moncada
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El color negro: eterno protagonista




Se dice que el negro es la ausencia de color, sin embargo,  para los diseñadores de moda nunca ha estado ausente, todo lo contrario, siempre es un protagonista de sus inspiraciones.

Esta característica lo convierte en un clásico, un insustituible, un consentido, un color que nunca pasará de moda.

Es también el mejor compañero para estas fiestas de fin de año, ocasiones en que la formalidad y el buen vestir marcan una diferencia importante.

Mi primer consejo es que antes de pensar qué ropa vamos a usar, hay que detenerse a leer muy bien la invitación e interpretar el protocolo establecido por los anfitriones.

Si la invitación indica fiesta formal o de gala, el vestuario debe ser acorde. Es decir, para las mujeres un vestido largo, y los caballeros traje entero, de preferencia oscuro.
En el caso de que la fiesta sea informal, o tipo coctel, el protocolo da más libertades, pero siempre dentro de un marco apropiado. Un vestido de largo tres cuartos o arriba de la rodilla, sin escotes exagerados o,  una blusa elegante combinada con pantalones formales o falda tipo tubo son buenas opciones.

Si en la invitación se indica claramente un estilo o color de vestuario, es deber del invitado cumplir con la indicación de anfitrión. Tal es el caso de las famosas fiestas de negro o las bodas, en las que muchos optan por pedir a sus invitados que se vistan enteramente de blanco.

Pero, volviendo al negro, déjenme que les comente que este color además de ser la opción formal por excelencia, tiene otras ventajas:

  • Es un color que permite usar mucho ese vestido.
  • Estiliza la figura y la hace ver  más alta.
  • Derrocha elegancia.
  • Es un clásico con muchos matices que permite combinaciones innumerables.
  • No se mancha con tanta facilidad como otros colores.
  • Es muy versátil y puede combinarse con todos los colores y estilos.

 

 

 

 




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